domingo, 9 de diciembre de 2012

21 - La escapada

Por un error he publicado este  capítulo con posterioridad al del Llobín, y es justo al revés, la causa de que se halle expulsado del colegio y en la aldea con sus tíos y abuela, es precisamente este episodio de la escapada. Debido a que pasa el invierno en la aldea es que encuentra al cachorro de lobo.

ESCAPADA

1942


     Me he escapado del colegio, ha sido casi como un juego y no ha sido demasiado difícil. Con los últimos días del verano parece que  la disciplina tiende a relajarse.

     Nos hemos fugados mi amigo Paco y yo, todos están dormidos y en un descuido hemos metido un bulto de ropas dentro de la colcha. Hasta por la mañana no se darán cuenta de nuestra huida.

     En el colegio me tratan muy bien y eso que soy tan travieso que me llaman Juan de todos los Diablos. Este mote me lo han puesto entre otras, la señorita Reme que es muy buena con nosotros. No me falta la comida ni la ropa y aunque la disciplina es férrea no puedo decir que me traten mal. Pero echo mucho de menos a mi madre. Sé que sigue viviendo en Madrid y yo recuerdo el camino que hicimos en el tren, así que si sigo el trazado de las vías llegaré hasta la capital. Me he aprendido todas las estaciones por las que pasa el tren de memoria, así como los pueblos por los que pasa. Me aplico mucho en geografía aunque se me dan mejor las matemáticas.

     Ya es mediodía y por suerte no nos ha llovido, tenemos hambre y estamos cansados, Paco ha visto una higuera llena de frutos maduros, trepamos a ella y cómodamente subidos en una rama, colocamos la espalda contra el tronco y las piernas colgando, nos echamos una siesta después de atracarnos de higos.  Al despertar tenemos la tripa hinchada como un odre. ¡Jamás voy a volver a comer higos en mi vida!    Nos limpiamos la diarrea con hojas y agua del riachuelo.

     Cuando cae la noche dormimos en  los pajares entre montones de heno. Me trae recuerdos de las vacaciones recientes en la casa de la abuela Hortensia.

     Dos niños solos, al final la cosa tenía que acabar así. La guardia civil dio con nosotros y me devolvió de nuevo adonde el colegio, del colegio me han expulsado, vino a buscarme la tía Sagrario.

     Mi madre vino a verme  a Oviedo y de alli partimos a la aldea, estuvimos unos días juntos , luego ella marcho a sus quehaceres en Madrid y yo quedé en la aldea, mientras consigue que me readmitan de nuevo en el colegio.
      Me dejó un par de meses  con mi abuela y mis tíos solteros, como me aburro, me dedico a pintar y a dar largos paseos.